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¿Cada cuánto debo cambiar mi vajilla y utensilios?

¿Cada cuánto debo cambiar mi vajilla y utensilios?

Empieza un nuevo año, algún familiar se va a casar, cambiamos la dieta, tendremos invitados en casa, se está viendo usada la vajilla.

03 de Mayo de 2017

Empieza un nuevo año, algún familiar se va a casar, cambiamos la dieta, tendremos invitados en casa, se está viendo usada la vajilla. Motivos sobran para responder la pregunta: ¿es momento de renovar?

¡Sí! Un sí rotundo para dar un nuevo aire a la mesa y a la cocina.

Fechas especiales, necesidades particulares, cualquier momento es bueno para hacerlo. El punto está en romper con la monotonía y apostar a lo diferente para que cada cita con la comida resulte más atractiva que la anterior.

La vajilla y los utensilios son parte fundamental del hogar pero no inmunes al cambio. Desde las antiguas civilizaciones se usaban como accesorios de lujo o como privilegio de gobernantes. En sus principios, cada pieza de la mesa era pintada a mano. Desde los años 80 y 90 la decoración se hizo más sofisticada y se convirtió en un accesorio de moda para vestir el hogar.

Repasemos algunos puntos que pueden ser de ayuda a la hora de pensar en estos cambios:

¿Qué utensilios tengo en casa?

En las últimas décadas los utensilios de cocina se han enriquecido con nuevos artículos que hacen de la culinaria casera un verdadero estilo de vida: cubiertos, vajilla, juego de copas, baterías de cocina, sets de cuchillos, accesorios de picado, accesorios de cortado, sartenes, portavasos, servilleteros, condimenteros, asistentes de cocina, procesadores, destapadores… La lista no termina.

A la hora de renovar, vale la pena hacer un inventario de lo que ya se tiene, de lo que se necesita y de lo que se desea tener. La lista puede incluir utensilios que estén desgastados que merezcan ser cambiados, pero también considerar nuevas adquisiciones basadas en gustos y preferencias. Por ejemplo, si se está explorando el mundo de los vinos se suman a la cocina accesorios como saca-corchos, tapones, boquillas, botelleros, decantadores, recipientes, enfriadores, embudos, anillos, etc.

 

¿Cómo elegir el diseño de mis nuevos utensilios?

Para romper la rutina, el estilo prima en la mesa. Cualquier cambio es significativo. Algunas visitas a otros lugares o restaurantes, hacen que las ideas fluyan y que la mente vaya más allá de la comida. Una presentación distinta hace que veamos los platos más provocativos. ¿Por qué no llevar estas ideas a casa? Se trata de modificar pequeñas cosas que den grandes giros al día a día.

A veces el simple hecho de introducir un nuevo color en los cubiertos, un nuevo material en los vasos o una nueva forma en los platos, puede ser ya una inyección de satisfacción y placer en el hogar.

A la hora de renovar la vajilla, los diseños son múltiples: formas, colores, decoraciones y materiales. Pero ¿por qué no enriquecerla con piezas adicionales como ensaladeras, saleros, bandejas, teteras, a lo que ya viene en cada vajilla? Incorporar nuevas piezas de vajilla, renovar el cristal, darle juego y vida a la presentación de los alimentos, aceptar la llegada de nueva comida o de la forma de comerla (palitos chinos, por ejemplo).

Al momento de cambiar la vajilla, algunos prefieren guiarse por un color que favorezca o no el apetito. Dicen que existe una relación entre el color de los alimentos y el hecho de sentir más o menos apetito. Así que los tonos de la vajilla influyen al momento de ir a la mesa. El rojo, el naranja, el amarillo, el verde y el turquesa acentúan el buen aspecto de los alimentos y abren el apetito. Los que inhiben el apetito son el azul y el gris. Esos pasarían a ser ideales para acompañar una dieta.

 

Ser prácticos, cuidadosos y tecnológicos

La preparación de los alimentos también ha venido estilizándose con tecnología, practicidad y simplicidad. Algunos utensilios tienen un efecto directo en la nutrición. Los asistentes de cocina, procesadores, extractores y batidores simplifican platos más elaborados o facilitan la preparación de dietas muy fitness. Como obtener el zumo de las frutas, reducir verduras, hierbas y congelados a ricos smoothies, preparar ensaladas en minutos, o descortezar alimentos que antes requerían destrezas manuales.

Para el caso de las baterías de cocina, la salud es de lo más relevante, ya que estas hacen algo más que contener el alimento y cocinarlo. Elegir el material del cual están hechos es clave ya que puede impregnarse en el alimento que se cocina. El teflón y los revestimientos antiadherentes evitan que se quede pegada la comida en el recipiente. Es importante que la batería de cocina disponga de un fondo ‘termodifusor’ para que el calor se distribuya de manera uniforme y mejore la cocción de los alimentos. Para mayor resistencia y durabilidad se recomiendan las baterías de acero inoxidable, además que son manejables y fáciles de limpiar. También lo son las de aluminio y aceros vitrificados (como las que vienen de colores).

“Evite usar utensilios metálicos o plásticos duros sobre las baterías de cocina, ya que pueden rayar las superficies, derretirse o causar el desgaste más rápido de ollas y sartenes. Prefiera la madera, bambú o silicona. Nunca use utensilios de cocina si el revestimiento se ha empezado a pelar o desgastar”, recomienda Medline. Cuando eso pasa definitivamente, es hora de cambiar. 

03 de Mayo de 2017